Podría empezar con un aburrido escrito de como empece a jugar a rol, pero no es mi intención aburrir al personal con tal verborrea, así que resumiré brevemente cuando empece y me esplaiare en lo que significo y significa para mi, esta bella afición.
Todo comenzó en primero de la ESO, por casualidad, caí en la cuenta de que había un club de rol en Palau y movido por mi curiosidad innata por nuevas cosas, me adentre a ello. Lo que vi allí me encanto. Y en este punto, no sabia lo mucho que me cambiaría la vida gracias a ellos.
En un primer momento, me pareció raro, un juego falto de visualización y con poca visión, debido a mi visión sesgada del juego. Esas personas, que eran todas mayores que yo, me trataron como un igual, adentrándome en su mundo, como si un conocido de toda la vida fuera. Aunque han pasado casi 16 años, des de que hice esa aventura de un dia, me acuerdo perfectamente y me acordare siempre del nombre de mi primer personaje, Margorzata el vampiro del clan tremere.
Mas adelante, se convirtió en un pasatiempo muy económico y entretenido. La verdad es que nos entretenía, pasábamos un gran rato juntos y reíamos en comunidad. En estos grupos, comenzamos a movernos de manera heterogénea de edad. Se encontraban los pequeños, nosotros con apenas 15 – 16 años, después se encontraban el grupo numeroso de los 18 – 24 y por ultimo los senior, que eran nuestros referentes, los que rondaban los 30 años. En esta época, aprendíamos los mas jóvenes de los mayores, sus formas de hacer, sus juegos, sus manías y nos encantaban. Siempre era un hito increíble hacer alguna partida con nuestros senior y compartirla con el grupo como cual victoria triunfante.
Cuando entre en la época mas de la adolescencia tardía (sobre los 20 años), comenzamos a ver las verdaderas virtudes de nuestra afición. La gran capacidad lingüística que nos brindaba, ese gran abanico de conocimientos de historia y de anécdotas. Desarrollar una imaginación creativa y original. En nuestras partidas, usábamos y practicábamos habilidades sociales que luego se podían extrapolar al mundo real y desarrollábamos métodos de resolución de conflictos que tan útiles me han servido. Estaba realmente orgulloso de esta afición, este juego, que nos ayudaba a tantas cosas.
Ahora, como senior del grupo, como jugador mas grande en nuestro grupo cercano, veo esta afición con unas capacidades infinitas. No solo como un juego inocuo que divierte. Tampoco como una afición que me enseña cosas. Si no, como algo mas, es todo eso y mas a la vez. Es una herramienta de trabajo, me permite explorar nuevas situaciones, mostrar el camino a los miembros mas jóvenes, mediante la interpretación, para desarrollar un autoconcepto de ellos mismos, a la vez, que se potencia la inteligencia critica, basada en valores, pero no impuestos, sino dar herramientas para escoger su propio camino.
En el entorno laboral que estoy, el mundo de la educación, esta técnica, llamada por su nombre en ingles para evitar la estigmatizador que ha sufrido en España (el ROLEPLAYING) es usada para muchas cosas y como metodología estrella en muchos ámbitos educativos. Estos “juegos” de rol, sin duda, aunque empiece siendo un juego, entretenga, los valores intrínsecos que se trabajan y que se desarrollan por si mismo el individuo dan mucho valor a la persona. La facilidad creativa que nos brinda este mal llamado juego, nos hace persona. Lo extrapolo mucho a mi conocimiento del desarrollo cognitivo en las edades tempranas, con el juego simbólico, tan útiles en las primeras etapas de nuestra vida. Pues los juegos de rol, es una evolución de este juego simbólico, mas sofisticada y mas precisa, pero son nuestros indios y vaqueros, nuestras barbies y pini pons. Es, en definitiva, nuestro campo de pruebas para el futuro.
| Mejor imagen de Vampiro: La mascarada |